Llevar a cabo una sesión de brainstorming es ir más allá de convocar a un grupo de personas, darles una idea y unos minutos, y dejar que empiecen a “soltar” todas las ideas que se les ocurran… Si quieres hacer una sesión diferente y amena, sigue leyendo, porque hoy te sugerimos algunas técnicas para desarrollar una sesión de brainstorming, con las que tu equipo no solo va a sacar lo mejor de sí mismo, sino que también va a pasarlo bien.
Algunas de nuestras técnicas para desarrollar una sesión de brainstorming
“Qué harías si fueras”: ¿Cómo actuarías si fueras «XYZ«? ¿cómo verías la situación actual y cómo la resolverías? Decide, con el grupo, qué personaje famoso sería ese “xyz” y tratad de resolver a la cuestión tal y como lo haría esa persona. Este ejercicio también llamado Figure Storming es muy recomendable para “romper el hielo” al inicio de una sesión.
Round Robin es otra de las técnicas que se aplican (sobre todo, para balancear las aportaciones entre los más extrovertidos y los más introvertidos): todos los participantes del grupo forman un círculo y han de ir respondiendo, uno a uno. No se puede avanzar si uno trata de “saltar el turno” ni es válido decir eso de “mi idea ya la ha dicho otra persona”. ¿Cuál es el objetivo de esta técnica? Pues el de permitir que todos y cada uno de los participantes hagan justamente eso, participar y aportar en la sesión.
Brainwriting: Después de que se lance la idea general, cada participante del grupo escribe una idea en un papel. A continuación, esa nota se reparte a otra persona, que ha de escribir -en ese mismo papel- la respuesta a la idea anterior o añadir una nueva. Repite unas cuatro o cinco veces las rondas, de manera que los integrantes del equipo puedan interactuar varias veces con los papeles. Y, una vez que acaban las rondas, deja que las lea y seleccione la misma persona que lanzó el reto inicialmente.
Hay otra técnica similar que también se usa mucho para preparar una sesión de brainstorming, quizás más divertida, pero que requiere de algo más de espacio: en lugar ir pasando los papelitos de persona a persona, son las personas quienes se mueven alrededor de la sala, y van apuntando las ideas en unas pizarras grandes o en flipchart. Sí, se pierde el anonimato respecto a la técnica anterior, pero el brainwalking sigue siendo una forma divertida de recoger nuevas ideas, ¿no crees?
Y, otra técnica es la conocida como S.C.A.M.P.E.R, en la que has de ir haciendo preguntas basadas en los acrónimos: Sustituye (¿Qué pasaría en el proyecto si cambiásemos A por B?); Combina (¿Qué pasaría en el proyecto si combinásemos C y D?); adapta (¿Qué cambios tendríamos que hacer si adaptamos este proyecto a un contexto diferente?; Modificar (¿Qué podríamos modificar para aportar más valor a este proyecto?); Pon (¿Qué otros usos podría tener proyecto?), Elimina (¿qué podríamos quitar de este proyecto para simplificarlo?; Reverse (¿Cómo podríamos reorganizar este proyecto para hacerlo más efectivo?)
¿Quieres combinar el trabajo de equipo con el individual?
Te proponemos una particular versión del “tres en raya”: aquí no se trata de hacer una línea recta con los tres círculos, sino de escribir, en el círculo del centro (el que correspondería al número 5), el problema que quieres resolver. Pídele a tu equipo que aporte, de manera colectiva, ideas con las que ir “rodeando” el problema y luego, asigna estas ideas los participantes. Una vez llegas a esta parte, este desarrollo de nuevas ideas se puede hacer de manera individual, o bien, en parejas. Eso sí, luego hay que poner en común las ideas obtenidas.
Éstas son algunas de nuestras técnicas para desarrollar una sesión de brainstorming… ¿Cuáles son tus preferidas? ¿cómo planteas este tipo de reuniones?
Si estás pensando en realizar alguna sesión de brainstorming (ya sea para poner en marcha tu estrategia de innovación o bien, porque ya estás trabajando sobre algún reto innovador), y quieres que te ayudemos, ¡contacta con nosotros!






